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¿Amistad entre padres e hijos? ¿Hasta qué límites conviene?

  • 3 julio 2018

La amistad entre un padre y un hijo es importante para el buen desarrollo del niño porque le aporta una autoestima positiva al tiempo que fomenta la mutua confianza. Sin embargo, también existen peligros en caso de que superes unos límites que pueden derivar en una pérdida de perspectiva.


Padres e hijos: ser amigos, según los expertos


En épocas antiguas era impensable esta condición que en la modernidad sí se da con frecuencia. Antes, la relación jerárquica entre padres e hijos era inquebrantable, pero ahora existen mayores libertades porque los modos de educar han evolucionado a tratar a los niños casi como en la edad adulta. Un ejemplo de ello es comprarles pronto un smartphone, cuando hace unos cuantos años no sucedía así.

Un psicólogo de la Universidad de California, Phil Cowan, explica la actitud de un padre al querer crear ese tipo de amistad y justifica que, en realidad, el deseo es gustarle a los hijos. No obstante, si eres su colega o actúas como tal, debes cumplir unos límites. Entonces, puedes adoptar las siguientes dos opciones bien estudiadas por la psicología.

Crianza de Autoridad, una actitud medida

En este caso, padres como tú responden a las necesidades emocionales de los hijos, pero sin llegar a ser completamente permisivos en todo ni tampoco totalitarios. Se trata de mantener unas distancias. Esta es la mejor relación lograda, según los especialistas.


Enredo, un posible exceso de permisividad

Al contrario que lo anterior, aquí adquieres tal confianza que compartes cuestiones de dinero, relaciones sexuales o románticas con tus hijos, algo que puede ser tóxico para ellos.

En esa amistad, nunca debes olvidar una realidad común: como buen educador, el respeto y el cumplimiento de normas es imprescindible. De lo contrario, se pueden desencadenar situaciones que, a largo plazo, afectarán negativamente al niño.