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Cuidado con las intoxicaciones alimentarias en verano

  • 5 julio 2017

En verano las intoxicaciones alimentarias se multiplican. Llevarse la comida a la playa o al campo no es buena idea si no se siguen las recomendaciones de refrigeración e higiene de los alimentos. Las altas temperaturas provocan que virus, bacterias y parásitos se reproduzcan más rápido, especialmente entre los 32 y los 43ºC.

En la época estival hay que tener un especial cuidado con los alimentos. El calor favorece el desarrollo de microorganismos en la comida. En estas fechas la gastroenteritis –la inflamación de estómago e intestinos– es más habitual que en el resto del año. Las temperaturas inadecuadas en la conservación, las manipulaciones incorrectas, la cocción insuficiente de los alimentos o la falta de limpieza e higiene son los principales factores que pueden contaminar un alimento.

Las intoxicaciones más habituales en la época estival son las relacionadas con bacterias como Salmonella, E. coli, Campylobacter y Listeria. Aunque estas bacterias están presentes durante todo el año, con el calor crecen mucho más rápido. Aunque algunas de estas intoxicaciones pueden estar originadas cuando comemos en bares o restaurantes, la mayoría de ellas suelen tener su origen en el propio hogar. La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda seguir unas sencillas precauciones para combatirlas:

- Cocinar correctamente: los alimentos pueden estar contaminados por microorganismos. Si se cocinan bien éstos pueden ser destruidos. La temperatura a la que tiene que someterse el alimento debe alcanzar un mínimo de 70º C en el centro del producto.

- Consumir los alimentos inmediatamente después de ser cocinados y no dejarlos nunca a temperatura ambiente para evitar la proliferación de gérmenes.

- Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados. Un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los crudos o con objetos como cuchillos, tablas o superficies que hayan tocado algo crudo.

- El trapo de cocina o la bayeta es un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.

- No consumir alimentos perecederos que estén expuestos a temperatura ambiente. En bares, cafeterías, restaurantes, etc., todos los alimentos tienen que estar protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas. Deben estar refrigerados siempre que sea preciso. Estas medidas han de ser exigidas por el consumidor, y cuando se observe que no se cumplen, los alimentos deben ser rechazados.