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¿Es compatible la lactancia materna con el deporte?

  • 8 septiembre 2017

La actividad física y la lactancia materna son totalmente compatibles, siempre y cuando el deporte se practique de forma moderada y suave. Durante esta etapa, hay algunos deportes más recomendables que otros. Mientras que el ejercicio que realices no sea demasiado intenso, la leche que tome el bebé no sufrirá ningún cambio.

Son muchas las mujeres que están deseando volver a calzarse las zapatillas una vez han dado a luz. Siempre que el parto se haya producido por vía vaginal, se pueden empezar a practicar algunos ejercicios suaves para reforzar los músculos del abdomen unas semanas después. Si te han practicado una cesárea, habrá que esperar unos meses. Aunque la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda no comenzar a realizar ejercicios intensos hasta al menos seis semanas después del parto, ocho si éste ha sido por cesárea, lo mejor es que sea el médico el que especifique cuándo es el momento óptimo para empezar a hacer deporte.

Hacer deporte mientras se está dando el pecho no afecta ni al volumen ni a la composición de la leche. Solo hay que tener en cuenta que mientras se está dando el pecho es mejor evitar los deportes demasiado intensos. La natación, los paseos a ritmo rápido o la bicicleta son los ejercicios más idóneos. Si la actividad que realicemos es intensa, se puede generar un aumento de ácido láctico, una sustancia que no produce ningún daño al bebé. En este caso, el lactante notará un cambio en el sabor de la leche que la hace un poco más amarga. Para evitarlo podemos extraer la leche antes de practicar el ejercicio. Hay que tener en cuenta que si damos el pecho nuestro cuerpo está consumiendo más calorías de lo habitual, por lo que añadir un deporte intenso a la rutina puede provocar más cansancio. Lo más aconsejable, una actividad relajante que, además, incidirá positivamente en la lactancia.