Volver a noticias

Hambre Emocional y cómo evitarla

  • 8 octubre 2019

¿Crees que siempre que sentimos hambre es por causas fisiológicas? La realidad es que no. También existe el hambre emocional, ese apetito descontrolado que nos impulsa a abrir la nevera cuando lo que realmente nos ocurre es que estamos estresados, ansiosos, o aburridos.

Cuáles son las causas del hambre emocional?

Debes aprender a conocer tu cuerpo y tu mente con tal de analizarte y descubrir qué es lo que te está provocando esa hambre voraz que te cuesta controlar. Los atracones suelen ser síntoma de ansiedad, por eso es importante saber qué te la está causando. En la mayoría de los casos, los atracones por ansiedad vienen causados por:

- Estrés: situaciones que te están provocando más carga de lo normal, ya sea carga laboral, emocional, familiar…
- Dietas: si estás realizando una dieta demasiado restrictiva es normal que se produzca cierto efecto rebote que acabe provocándote la necesidad de darte un atracón.
- Inestabilidad emocional: si tú, o alguien de tu círculo cercano, estáis pasando por un momento delicado, es posible que desencadenes episodios de ansiedad.
- Causas genéticas: las personas con algún familiar que padece de ansiedad tienen más tendencia a sufrirla.

Cómo controlar el hambre emocional

Normalmente, estos atracones vienen seguidos de un sentimiento de culpa, ya que tú misma eres consciente de que has comido por impulso, por la necesidad de sentirte mejor o simplemente para matar el aburrimiento, pero en ningún caso por la necesidad fisiológica de calmar el apetito.

Es importante conocer algunas técnicas que te ayuden a prevenir estos atracones, así como el posterior sentimiento de culpa.

- Planificar un menú diario: tu mente necesita unas pautas alimenticias sólidas, por eso es importante que organices qué vas a comer cada día y a qué hora.

- Come alimentos saciantes: tanto durante las comidas como cuando aparezca la ansiedad, te ayudarán a reducir el hambre sin dañar tu salud. Te recomendamos leer nuestro artículo sobre alimentos para combatir la ansiedad.

- Evita los productos azucarados y ultraprocesados: ya que suelen ser comunes en este tipo de atracones y su consumo excesivo es realmente dañino para la salud. Como ya hemos dicho, cámbialos por alimentos más saciantes y nutritivos.

- Haz ejercicio físico: realizar algún tipo de deporte o actividad física es uno de los hábitos más recomendables para reducir la ansiedad. Además, durante el ejercicio tu cuerpo segregará dopamina, lo que denominamos “hormona de la felicidad”, esto te hará sentirte mejor contigo mismo.

- Practica la meditación: existen diversas técnicas de meditación y mindfulness que te ayudarán a reducir la ansiedad y mantener tu mente en paz.

Por último, es muy importante recordarte que si detectas que has perdido el control sobre la ingesta de alimentos consultes con tu médico de cabecera antes de que el problema sea mayor.