Salus

Las enfermedades infantiles más habituales

06 febrero 2017

Durante los primeros años de vida no es raro que los niños se pongan enfermos con cierta frecuencia. No hay por qué asustarse. Su sistema inmunológico se está desarrollando y la exposición a las enfermedades les ayudan a fortalecer los anticuerpos que les servirán en el futuro para ser personas sanas.

También existen complementos alimenticios para ayudarles a que estén bien alimentados y con fuerza y vitalidad. El jarabe Floradix- Kindervital fruity les aporta calcio y vitaminas C, B₆ y B₂ que contribuyen a un normal mantenimiento del sistema inmunológico. Las enfermedades más habituales entre los más pequeños son las infecciones, que se transmiten de un niño a otro por vía oral de forma rápida y que están producidas por virus o bacterias. Las más frecuentes son las infecciones respiratorias y las relacionadas con el estómago, que causan diarrea. Siempre que los padres detecten cualquier síntoma fuera de lo normal en el menor,  debe acudirse al pediatra para que lo evalúe y decida el tratamiento más efectivo. Sin embargo, nunca está de más reconocer las enfermedades más comunes, conocer sus principales síntomas y saber la urgencia que requieren porque tarde o temprano, nuestros hijos seguro que pasarán por alguna de ellas.

Varicela: causada por el virus Varicela-Zoster perteneciente a la familia de los herpes, es una enfermedad muy contagiosa que afecta a muchos niños durante los primeros años de vida. El síntoma más común es la aparición de ampollas en la piel que se convierten en costras y causan un intenso picor. Las primeras señales se suelen manifestar con cansancio y fiebre.

Bronquitis: se produce por una inflamación de los bronquios. Se suele desarrollar por una gripe mal curada. A veces puede ser debido a una infección bacteriana o respiratoria que afecta a nariz y garganta y se extiende luego hacia los pulmones.  Los síntomas frecuentes son la tos y la expectoración. Un exceso de mucosidad unido a fiebre, inapetencia y agotamiento también puede indicar que el niño está empezando a desarrollar una bronquitis.

Amigdalitis: viene provocada habitualmente por una bacteria. Provoca tos y congestión nasal acompañados de fiebre alta. Se suele apreciar un enrojecimiento de la garganta debido a la presencia de pus.

Rinofaringitis: es lo que conocemos como resfriado común. Los meses de otoño e invierno son los más propicios para desarrollarla. El inicio de la guardería también es un momento crítico. Sus síntomas habituales son fiebre, tos y congestión nasal.

Otitis: es una infección bastante habitual entre los niños menores de tres años. Se debe, en la mayoría de casos, a una bacteria, pero también puede deberse a un virus. La otitis se manifiesta con dolor en el oído afectado, fiebre y diarrea, sobre todo en los más pequeños.

Gastroenteritis: se trata de una irritación e inflamación de todo el tracto digestivo, causada por virus (fundamentalmente rotavirus en niños), bacterias o parásitos. También puede deberse a una alergia a determinados alimentos, a una alteración de la flora bacteriana o al consumo de antibióticos demasiado fuertes. Náuseas, inapetencia, vómitos, diarreas, fiebre, dolores en el intestino y extrema debilidad son sus manifestaciones más frecuentes.

Gripe: es una enfermedad muy frecuente en los niños, provocada por una infección de nariz, garganta y pulmones que se propaga rápidamente. Provoca fiebre, dolor de garganta, tos, decaimiento, inapetencia, diarrea, dolores musculares y vómitos. Si se complica puede derivar en neumonía, pero si es una gripe leve puede remitir a los pocos días sin necesidad de tratamiento.

Eritema infeccioso: causada por el parvovirus humano B19, es una enfermedad habitual en niños de entre 4 y 12 años. Se caracteriza por una erupción rojiza en las mejillas que luego se extiende por tronco, brazos y piernas. Los síntomas iniciales son fiebre, dolor de cabeza y congestión nasal. Los brotes suelen darse a finales del invierno y principios de la primavera. No hay tratamiento, el virus desaparece solo tras un par de semanas.

Aunque sabemos que es muy común que los niños padezcan infecciones o simples constipados que pueden agravarse si no se curan bien; no está de más ayudar al sistema inmunológico  de los más pequeños. Para ellos está dedicado el preparado Sambu Guard para niños jarabe, que gracias a su combinación ayuda a reforzar su sistema inmunológico con un sabor muy agradable.

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